18 de febrero de 2026

Cómo diseñar un proyecto social viable y financiable paso a paso

Muchas buenas ideas sociales no consiguen financiación porque no están bien estructuradas. Detectar una necesidad no es suficiente: diseñar un proyecto social viable y financiable implica rigor técnico, coherencia estratégica y sostenibilidad económica.

Un proyecto social debe ser técnicamente sólido, económicamente viable y orientado a resultados medibles. Solo así podrá competir en convocatorias públicas, licitaciones o financiación privada.

Paso 1: Diagnóstico previo para diseñar un proyecto social sólido

Todo proyecto debe partir de un análisis realista y fundamentado en datos:

  • ¿Qué problema existe?

  • ¿A quién afecta?

  • ¿Qué recursos ya están disponibles?

  • ¿Qué iniciativas similares existen?

Un buen diagnóstico evita duplicidades y refuerza la justificación técnica del proyecto.
Los financiadores valoran especialmente propuestas basadas en datos objetivos, estudios previos y evidencia contrastada.

Paso 2: Definir objetivos claros y medibles en un proyecto social financiable

Uno de los errores más frecuentes es plantear objetivos genéricos.

No es lo mismo decir “mejorar la empleabilidad” que definir:
“Aumentar en un 30% la inserción laboral de jóvenes con discapacidad en 12 meses”.

Cuanto más concretos y cuantificables sean los objetivos, más fácil será evaluar resultados y justificar la inversión ante financiadores.

Un proyecto financiable necesita metas medibles y plazos definidos.

Paso 3: Presupuesto coherente y alineado con la financiación

El presupuesto de un proyecto social debe estar completamente alineado con las actividades propuestas. Debe incluir:

  • Costes de personal

  • Gastos materiales

  • Costes indirectos

  • Plan de financiación detallado

Un presupuesto mal estructurado es uno de los principales motivos de denegación en subvenciones.

La coherencia entre objetivos, actividades y presupuesto transmite solidez y profesionalidad.

Paso 4: Indicadores de impacto y evaluación de resultados

Hoy los financiadores buscan impacto real, no solo ejecución de actividades.

Es clave definir:

  • Indicadores cuantitativos (número de personas atendidas, inserciones, mejoras medibles)

  • Indicadores cualitativos (cambios percibidos, mejoras en autonomía, calidad de vida)

Medir el impacto convierte un proyecto en una inversión social demostrable.

Paso 5: Sostenibilidad y continuidad del proyecto social

Un proyecto verdaderamente viable no termina cuando finaliza la financiación inicial.

Incorporar desde el inicio:

  • Alianzas estratégicas

  • Colaboración empresarial

  • Diversificación de fuentes de financiación

  • Líneas de continuidad

Aumenta significativamente su viabilidad a medio y largo plazo.

Diseñar con visión estratégica marca la diferencia entre un proyecto puntual y un proyecto transformador y sostenible.

En DiverConsulting ayudamos a entidades sociales a diseñar proyectos sociales viables y financiables, estructurados técnicamente y preparados para competir en convocatorias públicas y privadas.

Si tienes una idea y quieres convertirla en un proyecto sólido y financiable, contáctanos y te acompañamos paso a paso en su diseño y planificación estratégica.